1.HEMORRAGIAS

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Hoy os voy a comentar un tema importante, las hemorragias. Hay que saber actuar de una manera rápida y eficaz ante situaciones urgentes, ya que podemos salvar una vida. Una de esas situaciones se produce cuando ante cualquier accidente se origina una hemorragia. Se habla de hemorragias cuando se rompe un vaso sanguíneo y sale sangre al exterior del mismo. Se pueden clasificar de distintas formas:

1º) Según su naturaleza:

Externas: rotura de vaso sanguíneo, se corta la piel y hay salida de sangre al exterior del cuerpo. Vemos sangre.

Internas: se produce rotura de vaso sanguíneo, sin llegar a romperse la piel y no vemos salir sangre al exterior del cuerpo.

 

2º) Según el tipo de vaso:

Capilares: si se rompe un vaso capilar.

Venosas: si se rompe una vena.

Arterial: si se rompe una arteria.

3º) Dependiendo de la cuantía de sangre:

Agudas: la sangre se pierde muy rápidamente. Cuando esto ocurre, hay gran riesgo de shock.

Crónicas: la sangre que se pierde es de forma lenta y progresiva en el tiempo.

La gravedad de la hemorragia depende de dos factores: la cantidad de sangre perdida y lo rápidamente con que se pierda.

 Las hemorragias externas pueden ser capilares, venosas o arteriales. Las capilares se producen en todas esas heridas leves en las que se erosiona o se rompe la piel y tienen un sangrado por rebosamiento (lo que llamamos técnicamente, sangrado en sábana). En este caso solo hay que lavar y desinfectar la herida y, si fuera preciso, llevar al accidentado a un centro médico para valorar si dan unos puntos de sutura.

 Como os habréis dado cuentas, pues somos muy “avispados”, otra vez estamos a cuestas con el famoso BOTIQUÍN, ¡¡¡que no se os olvide!!!

HEMORRAGIAS - 1

Las hemorragias externas venosas o arteriales, se producen cuando además de cortarse la piel, se rompe una vena o arteria o incluso puede cortarse los dos vasos a la vez. La herida no para de sangrar, la sangre sale con fuerza, a presión, a través de la herida. En estos casos hay que actuar rápidamente para evitar que se pierda mucha cantidad de sangre.

Las medidas que tendremos que tomar para detener una hemorragia externa tienen que ir encaminadas a que la persona pierda la menor cantidad de sangre y lo más lentamente posible, actuando en el siguiente orden:

1º) Presionar directamente sobre la herida con gasas, pañuelos, trozos de tela, etc. Si no tiene nada, puede presionar con la mano.

HEMORRAGIAS - 22º) Poner, siempre que sea posible, la herida más alta que el corazón. De esta manera la sangre tiene que vencer la fuerza de la gravedad para llegar al punto donde está la herida, haciendo más difícil el sangrado. Cuando se produzca una herida en el brazo, elévelo y si es en la pierna, túmbese y elévela.

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3º) Hacer un vendaje compresivo, manteniendo el relleno que habíamos puesto para taponar y vendarlo.

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4º) Puntos de compresión: presionar la arteria que lleva la sangre a la zona en la que se ha producido la herida:

HEMORRAGIAS - 5Hay diferentes puntos de compresión dependiendo de la localización de hemorragia, pero los dos más importantes son:

 a) La arteria humeral, que presionándola sirve para controlar cualquier hemorragia que se produzca en la extremidad superior:

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b) La arteria femoral, lo mismo para el miembro inferior:

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5º) El torniquete, esta medida hay que utilizarla, siempre que el beneficio al accidentado sea mayor que el riesgo que conlleva, es decir, que la hemorragia sea tan grande como para arriesgar la vida de la persona. Para colocar un torniquete debemos utilizar algún material ancho de unos 6 ó 7 centímetros (tela, pañuelo, etc.), no debe tenerse apretado más de unos 30 minutos, ya que se puede originar lesiones en músculos y en nervios. Es conveniente marcar una “ T “, en la frente de accidentado, con su propia sangre, para indicar al personal de asistencia sanitaria que lleva un  torniquete, así mismo se debe, también, anotar la hora que se puso el torniquete.

HEMORRAGIAS - 8 Las hemorragias internas pueden ser capilares, venosas o arteriales. Son capilares, cuando debido a un traumatismo se rompen los pequeños vasos que existen debajo de la piel, formándose así un hematoma, el llamado familiarmente “cardenal”. Una bolsa de hielo, encima del mismo, reducirá en gran medida el hematoma.

Las arteriales o venosas, se pueden producir por golpes abdominales fuertes, accidentes de tráfico, etc., rompiéndose una víscera abdominal (hígado, bazo, riñones). Al ser la hemorragia interna, es decir, no vemos sangre por ningún sitio, debemos sospechar la existencia de la misma, por unos síntomas característicos: palidez, frialdad, somnolencia o disminución del nivel de la consciencia y pulso débil y con taquicardia (más de 120 latidos cardíacos por minuto). Es una situación muy grave ya que el accidentado puede entrar en estado de Shock. Por lo que al percibir esta serie de síntomas, debemos llamar a los servicios de urgencia lo antes posible describiéndoles la situación existente.


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