1.Un mar de sensaciones en torno a Zarautz

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Cuando la aristocracia y las clases altas elegían Zarautz como lugar de veraneo sería por algo. La reina Isabell II, la Duquesa de Alba, Balduino de Bélgica o la reina María Cristina fueron algunos de los nobles que empezaron a llegar a este municipio guipuzcoano atraídos por sus encantos, entre ellos la playa, su belleza y la cercanía con San Sebastián y Biarritz. Los veranos se llenaban de gentes de la aristocracia, que empezaron a convertir Zarautz en su segunda residencia. El concepto turístico se ha adueñado de él hasta convertirlo en el tercer municipio con más turistas solo por detrás de Bilbao y Donosti.

La gastronomía es uno de los principales atractivos sobre los que gira el reclamo de Zarautz. A ello ha contribuido el cocinero de la televisión Karlos Arguiñano y los diferentes restaurantes de la zona, que elaboran con la esencia de siempre los platos típicos del municipio, siempre con productos de primera calidad. Las verduras y los pescados protagonizan estos platos, donde no pueden faltar la merluza en salsa verdes, besugo, chipirones en su tinta, bacalao a la vizcaína o el txangurro, que se suelen acompañar con el vino de la tierra, el Txacoli. Los establecimientos más afamados cuentan con unos precios más elevados de lo normal, por lo que no te asustes cuando acudas a ellos.

viñedosLa mayoría de estas delicias gastronómicas atraen a muchos visitantes todos los años. Y es que estos platos son 100% de Zarautz, ya que lo más común es que los pescados sean de la zona así como las verduras. Las condiciones climatológicas favorecen el cultivo de hortalizas en sus huertas. Para los que opten por la carne también tienen la posibilidad de disfrutar de las carnes de ternera o los pollos de caserío, todos ellos de confianza y criado en ambientes muy naturales. Como relatábamos anteriormente el txacolí es una buena bebida de acompañamiento. Para los que no lo conozcan se trata de un vino blanco, suave y espumoso, que cuenta con varias bodegas en la zona que pueden ser visitadas. Si algo caracteriza a los vascos es que saben exprimir y promocionar al máximo sus virtudes gastronómicas, siendo un referente para otras comunidades españolas. Son muy comunes los mercados y ferias tradicionales, donde se ofrecen productos más frescos de la temporada, entre ellas las verduras y frutas. Aquí reside otro de los valores del éxito de su cocina.

villaGran parte de la vida turística de la villa gira en torno a la playa. Playas hay muchas, pero pocas como la de Zarautz. Se trata, con sus 2.500 metros, de la más extensa de la costa guipuzcoana, y en ella encuentran acomodo todo tipo de gentes y turistas. Lo mismo te puedes encontrar familias, que surfistas o gente dispuesta a descansar. Y es que cada uno tiene su espacio delimitado.

Multitud de familias enteras disfrutan del mar y de las actividades que nos permite el arenal, como voley-playa, palas o bodyboard. Apartados del tráfico y del ruido de los coches podemos reponernos de un ‘agobiante’ día de calor con unas cañas en alguna de sus terrazas. Para los que no se aburran y pretendan disfrutar al máximo de su estancia en la playa pueden acudir por la mañana y comer unos bocadillos para aprovechar al máximo los rayos de sol que se prolongan hasta bien entrada la tarde.

surfistaLa playa es algo más que un entretenimiento para los visitantes que llegan en busca de descanso. Durante todo el año se convierte en el sitio escogido por muchos surfistas para poner en práctica sus conocimientos. Y es que esta playa invita a ello al ser una arenal muy abierto con un oleaje considerable, donde las olas pueden alcanzar los tres metros. De hecho, la parte central de la playa está reservada para ellos. La temperatura del agua es bastante suave durante todo el año, lo que invita a practicarlo aunque la climatología no acompañe. El surf adquiere un papel esencial dentro del apartado turístico de este municipio, ya que una parte importante de su economía también gira sobre él. Se contabilizan varias escuelas y tiendas especializadas de surf, a lo que se añaden la celebración de un campeonato internacional durante el mes de septiembre. Las principales figuras del surf vasco han crecido en esta playa. Un motivo más para los amantes de esta disciplina.

En la parte oriental encontramos unas instalaciones de golf, que se encargan de rodear a un espacio más salvaje donde conviven las rocas, playas, dunas y el biotopo de Iñurritza. A este último se puede llegar a través de una pasarela, donde podemos contemplar una peculiar fauna y flora del litoral vasco. No soy partidario de que en las zonas costeras aparezca la mano del hombre. En el caso de los campos de golf logran disimularla un poco al tratarse de una superficie verde que aporta una sensación de naturaleza. Y es que estas instalaciones del Club de golf ocupan gran parte de los 177.000 metros cuadrados que se conservan de las dunas que se encuentran en la margen izquierda de la ría de Iñurritza. Se trata del sistema dunar más grande de Guipúzcoa, que solamente se ve alterado por la aparición de los vientos. Y es que aunque lo consideremos un paraíso, ni la vegetación ni la fauna se acaban de adaptar, ya que las condiciones son bastantes extremas. Es una situación casi desértica, con muchas horas de sol, constantes vientos cargados de salinidad y muchas dificultades para la retención del agua. Son unas condiciones más que complejas. Algunas especies han logrado adaptarse entre las dunas, entre ellos anfibios, aves, insectos o reptiles. Posiblemente no sea fácil detectar su presencia porque saben ocultarse muy bien entre la arena y la escasa vegetación que hallan a su paso.

campo de golfLos que prefieran una alternativa a la arena, pueden dar una vuelta por el paseo marítimo que se prolonga hasta el municipio vecino de Getaria. Esculturas y zona de columpios amenizan el paseo, que en todo momento mira al mar en un ejercicio de relajación. Si preferimos cambiar el ruido y el barullo del casco urbano por un entorno más sosegado tenemos la opción de hacerlo con alguna de las rutas que nos ofrece Zarautz. Nos llevará entre huertos, casonas y bosques, desde donde podremos conocer un poco más en profundidad sus encantos. Entre estas rutas, que se adaptan a todas las condiciones físicas encontramos la de Pagoeta, Santa Bárbara-Getaria, Talaimendi, Elkano, Arteta y la vuelta a Zarautz.

Fiestas

Una buena manera de profundizar en las costumbres y en la forma de ser de las gentes de un pueblo es a través de sus fiestas. En la de los municipios del País Vasco existe una gran implicación y participación de los vecinos, que viven con mucho interés sus celebraciones. En Zarautz del 14 al 16 de agosto se celebra la Semana Grande con las fiestas de su patrona, Santa María la Real. Posiblemente es la época en la que más gente hay en la villa, ya que agosto es el mes que atrae a más visitantes. Durante estas fiestas el programa se compone de conciertos, traineras y fuegos artificiales, entre otras cosas.

Otro de los puntos fuertes del verano de Zarautz son las fiestas de San Pelayo (26 de junio). Una tamboreada infantil y otra de adultos calientan el día previo la celebración. El día grande gigantes y cabezudos le dan vida a las calles de la villa, mientras que en los prados de Iñurritza tiene lugar una romería donde se dan cita los vecinos.

costaEl verano no concluye en agosto. Con la intención de prolongar durante más tiempo la estancia de los visitantes surgió en los años 20 del siglo pasado la festividad de la Virgen de Aranzazu, que se celebra el 9 de septiembre. En esta cita se dan cita la mayor parte de las tradiciones vascas, con bailarines (conocidos en euskera como dantzarias), txistus e instrumentos de la tierra.

¿Qué hacer?

Las manifestaciones artísticas y culturales con sello de Zarautz encuentran cobijo en los dos museos que tiene la ciudad. El Museo Vasco de la Fotografía-Photomuseum y el Conjunto Arqueológico Santa María la Real. El primero acoge exposiciones de importantes fotógrafos y muestra el desarrollo de las técnicas fotográficas. En el caso del segundo se trata de dos edificios del siglo XV, compuesta por la parroquia de Santa María la Real y la torre campanario. Más allá de las exposiciones, Zarautz invita a darse una vuelta por su historia a través de sus monumentos. Cuenta con un conjunto monumental que merece la pena visitar, entre los que se encuentran la ermita de Santa Marina, Torre Luzea, Palacio de Narros, convento de Santa Clara, ermita de Santa Bárbara, convento del Buen Pastor de las Carmelitas descalzas o la ermita de San Pelayo. Hay la posibilidad de conocer con detalle todos estos espacios arquitectónicos gracias a las visitas guiadas que ofrece durante todo el año, que nos llevarán a los espacios con más encanto. Los que opten por otro plan, también tienen la posibilidad de visitar la zona rural, donde el protagonismo recae en las ermitas y caseríos típicos. La oferta de visitas guiadas también contempla la opción de conocer el proceso de elaboración del txakolí. Será una oportunidad única de descubrir sus secretos rodeados de magníficos viñedos.

shutterstockAhora todo el mundo se queda con el papel turístico de Zarautz, pero aún quedan restos de su pasado industrial. Recientemente se ha reconstruido un antiguo cargadero de minerales, conocido ahora como centro de Interpretación de Mollari. Se llega a él a través del camping Talaimendi o por la desembocadura de Iñurritza.

Si nos gusta San Sebastián y aún no has descubierto Zarautz ya estás perdiendo el tiempo. Seguro que te dejas llevar por su ambiente y el entorno natural que rodea a la playa.


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