Vía Verde del Ferro i del Carbó (Girona)

sierra

Esta ruta surge con la intención de trasladar el carbón que se extraía de las laderas de la Sierra Caballera, en Hogaza, a la zona industrial de Barcelona y a su puerto. La construcción de esta línea corrió a cargo de Ferrocarril y Minas de San Juan de las Abadesas, que posteriormente pasó a manos de la Compañía del Norte para integrarla dentro de su red ferroviaria de Cataluña.

En los años 20 del siglo pasado esta línea sufre ciertas mejoras con la electrificación, pero la crisis del sector minero abocó al tramo entre Ripoll y Ogassa a su desaparición. Primero afectó al tráfico de mercancías y posteriormente al de viajeros, con un descenso continuo de usuarios. No fue hasta principios de los 80 cuando se suspendió de manera provisional el servicio por motivos de seguridad, que en 1985 acabaría siendo definitiva la clausura.

ripollLa Vía Verde que vamos a detallar a continuación transcurre entre las localidades gerundenses de Ripoll y Ogassa, con un trayecto que alcanza los 15 kilómetros con un camino asfaltado propicio tanto para paseantes, ciclisas, discapacitados y patinadores. Encontramos su origen en la antigua estación de Ripoll. Nos recomiendan que nos detengamos antes de salir en disfrutar al otro lado de las vías del edificio que se construyó como estación hacia Puigcerdá. Saldremos de la estación  por la calle Progres, para desviarnos a continuación por la calle Ter, que nos conducirá al antiguo trazado del ferrocarril por el Paseo de Sant Joan. Unos 2 kilómetros nos costará llegar a lo que en realidad es la Vía Verde de la ruta del Ferro.

sierra gironaEsta vía verde aún mantiene los puntos kilométricos del antiguo ferrocarril, con el único inconveniente de que marcan como origen Barcelona y no Ripoll, por lo que empezaremos casi el recorrido en el kilómetro 108. Nuestro recorrido continúa por un estrecho camino casi en paralelo al río Ter, que separa la senda de la carretera por donde circulan los vehículos. Dejamos atrás el ruido de los coches para adentrarnos en un mar de tranquilidad gracias a sus bosques y praderías. Una vez pasadas las aguas del Ter la vía verde transcurre por terrenos más llanos y muy verdes, solo alterados por la densa capa blanca que deja la nieve en invierno. Atraviesa una ladera, que ofrece tan poca inestabilidad, que en su momento los constructores del ferrocarril optaron por un pequeño túnel de apenas 49 metros que garantizase el paso del tren ante los posibles desprendimientos y no alterase su recorrido.

rio terUna vez rebasado el túnel encontramos la vía asfaltada para permitir el paso de vehículos rurales hacia las fincas de alrededor. Estas casas aprovechan ahora el puente de hierro construido en su momento para que el tren cruzase el río. Hasta hace unos años aquí encontrábamos el punto más peligroso de la senda, ya que el paso de los peatones se producía por un vial junto a los vehículos a motor, pero se ha conseguido arreglar con la construcción de un paso inferior.

puente de hierroUna vez recuperada la tranquilidad entre espacio naturales se van ganando metros de altura hasta alcanzar un barranco desde donde de puede contemplar la Sierra Caballera. Atravesando el bosque cruzaremos los 500 metros del Torrente de Ginebrosa.

san joanEn el décimo kilómetro la ruta se adentra en el recinto de la Estación de Sant Joan de les Abadeses, que ha perdido sus vías, pero que ha recuperado parte de la antigua estación para darle un servicio hostelero, donde su decoración aún conserva tintes ferroviarios. La explotación se encuentra en lo más alto del pueblo, por lo que podemos bajar al municipio atravesando su puente gótico y descubrir algunas de las joyas del románico que esconden sus calles.

La vía llega a su fin en el Cargadero de Torralles.


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