Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

telescopio portada

Al contrario que otros Parques Nacionales, el de la Caldera de Taburiente no nos sorprenderá por sus paisajes ni zonas verdes. Múltiples erupciones volcánicas, muy comunes en Canarias, forman un circo de ocho kilómetros de diámetro que se asemejan a una enorme caldera. El paso de los años, acentuado además por la erosión del agua, ha permitido modelar este paisaje, que cuenta con un desnivel de casi 2.000 metros.  Aunque parezca mentira el agua desempeña un papel esencial en diseño, ya que los torrentes y cascadas que fluyen por sus paredes le han dado forma. Además, tenemos que reparar en la rica variedad de especies animales y vegetales, con destacada presencia de vegetales endémicos como el pino canario, que puebla muchas zonas del Parque.

pino canarioEn 1954 se consiguió, con la ayuda de un grupo de intelectuales y artistas, que se reconociese como Parque Nacional, pero en 1981 amplió su superficie hasta los 4.690 hectáreas que conocemos en la actualidad, además de las casi 6.000 hectáreas que sirven como zona de protección. Que no se nos olvide recordar que se encuentra en la isla de La Palma.

En la actualidad todavía no se conoce a ciencia exacta el origen de la Caldera de Taburiente. Los expertos en la materia no logran ponerse de acuerdo, pero todo apunta a que su formación se debe a una lucha encarnizada entre el fuego y el agua. Se habla de que pudo originarse por la explosión de un enorme volcán, pero lo que tiene más probabilidades de veracidad es el papel desempeñado en todo esto por el agua, que ha realizado un papel erosionador, capaz de modificar el paisaje. Al ser una zona volcánica es posible que su formación tenga que ver con la existencia de un cráter con lava muy caliente, que al enfriarse dejase como secuela estas rocas basálticas. Para tranquilidad de los visitantes hay que decir que las erupciones de estas calderas son muy tranquilas, que lo único que consiguen es incrementar la superficie del mismo, pero nunca la altura.

rocas basalticasEn el entorno de esta peculiar caldera natural crecen algunas de las cimas más altas de la isla, entre ellas El Roque de los Muchachos, con 2.426 metros, seguido de cerca por el Pico de la Cruz (2.351 metros) y Piedra Llana (2.321). Estas alturas vienen a demostrar, según los teóricos, el poco tiempo de este Parque, que cifran en unos tres millones de años. Casi nada. La altitud nos deja de piedra, pero otro dato revelador son sus paredes verticales, que alcanzan los 800 metros, con desniveles que llegan a los 2.000.

roque de los muchachosEl agua, como hemos visto, han sido la encargada de ‘diseñar’ estos montes y de crear maravillosos barrancos. Entre ellos destaca uno por encima del resto, el barranco de las Angustias, que con un recorrido de ocho kilómetros consigue desembocar en el Puerto de Tazacorte. Otros barrancos conocidos en el interior del Parque son Ribanseras, Verduras de Alfonso, Bombas de Agua y Taburiente.

Otra de las formaciones geológicas características de este espacio son los roques, estructuras verticales que han logrado sobrevivir a la erosión del entorno. Algunos de ellos, como el Roque Idafe son espacios naturales protegidos. Cuenta la leyenda que los aborígenes le tenían un enorme respeto a los roques, ya que los consideraban lugares sagrados y vivían con el miedo en el cuerpo ante el temor de que se derrumbasen.

pico Lo primero que debemos de realizar si estamos interesados en visitar el Parque es pasarse por su Centro de Visitantes, que se localiza en el municipio de El Paso, un punto intermedio en la carretera que une Santa Cruz de La Palma con Los Llanos de Aridane. La mejor opción para llegar hasta el parque es por medio de un autobús que realiza el trayecto entre los dos municipios citados anteriormente.

El Centro de Visitantes permanece abierto todo el año desde las 9 hasta las 18:30 horas y en él encontramos la información necesaria para que la visita de cualquier turista sea lo más aprovechable posible, ya que dispone de un punto de información y librería, sala de exposiciones, información general del Parque (fauna, vegetación, rutas de senderismo, geología, etc), sala de proyecciones y biblioteca.

Algo que resulta atractivo para cualquier visitante es la posibilidad de recorrer el Parque de la Caldera de Taburiente con la ayuda de un guía. Las salidas se producen a partir de las 10 horas y nos llevarán a los lugares más emblemáticos de este espacio, como la Cascada de la Fondada, Hoyo de los Juncos y Verduras de Alfonso. Algo que agradecerán los visitantes, y mucho, será el baño que se puedan dar en el río Taburiente en un entorno marcado por las pozas y cascadas. Obviamente lo recomendable es hacerlo en verano, cuando las temperaturas acompañan.

cascascadaEn total hay tres opciones para alcanzar los accesos a La Caldera. La decisión de tomar una u otra alternativa dependerá de lo que estemos dispuestos a caminar. A continuación os desgranamos cada una de ellas:

  • Pista forestal de los Brecitos: Es la entrada por la que se decanta la mayoría de visitantes. Desde Los Llanos de Aridane se puede tardar unos 45 minutos, y desde la zona de aparcamiento hasta el espacio habilitado para la acampada se prolonga casi las dos horas. Recomiendan emplear un vehículo, teniendo la posibilidad de utilizar un taxi de los que se encuentran disponibles en el Barranco de las Angustias.
  • Barranco de las Angustias: Lo definen como un recorrido exigente, por lo que los que tengan peor preparación física pueden realizar la primera parte del camino a coche entre Los Llanos de Aridane y el fondo del Barranco. Sería un cuarto de hora, que se prolongará hasta la hora y cuarto si se hace a pie.
  • Sendero de la Cumbrecita: Es la menos utilizada, posiblemente por su dureza. Parte del mirador de La Cumbrecita, y desde allí se divide en dos caminos, de los cuales uno de ellos, el que va en dirección a la zona de acampada solo se recomienda para los que sean caminantes con experiencia y no le tengan miedo al vértigo, ya que durante las siete horas del camino se va a encontrar con pronunciados desniveles. En invierno se acentúa la peligrosidad por la posible aparición de niebla y desprendimientos. Siempre que salgamos a la naturaleza hay que consultar el estado del tiempo, sin olvidarnos de la necesidad de hacer caso a todas las señalizaciones.

 cascada verdeSin lugar a dudas la mejor manera de conocer en profundidad el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente pasa por hacer noche. Cuenta con una zona de acampada entre el Roque de la Brevera Mancha, el Roque Salvaje y el cauce del río Taburiente. Es un espacio habilitado para ello y solamente se puede realizar aquí. Después de dejar el vehículo será necesario recorrer a pie unos seis kilómetros para llegar al área de acampada. No hay ningún refugio, por lo que es necesario llevar el saco de dormir y la tienda de campaña para pasar la noche, además de informarse sobre el estado del tiempo. Como es lógico se prohíbe encender fuegos, así como llevar animales. Otras normas que imponen, pero que entran dentro de la normalidad y que casi no hace falta ni recordarlas son la prohibición de arrojar basuras o el respeto al medio que nos rodea.

rioTambién hacen hincapié en la negativa a usar jabones para el baño en el río Taburiente, el ruido y el respeto al descanso nocturno, que transcurre entre las 23 horas y las 7 de la mañana. Seguro que más de alguno no pegará ojo en toda la noche, acostumbrado al ruido del tráfico y a la comodidad de su cama, pero es lo que tiene dormir al aire libre. Eso sin olvidarnos de la compañía de los insectos.

El campamento dispone de mesas y bancos, además de un centro de servicios con aseos y productos de primeros auxilios. Se encuentra en el margen izquierdo del Barranco de Taburiente.

barrancoPara reservar solo se permiten dos noches en verano y en Semana Santa, posiblemente por la gran demanda de interesados, mientras que el resto del año se permite hasta siete días. Para que validen la reserva es preciso realizarla con 15 días de antelación, con disponibilidad únicamente para grupos de un máximo de diez personas. El margen para cancelar es muy amplio, ya que se permite cancelar con un solo día de antelación. Eso sí, si se solicita el permiso y finalmente no se acude ni se avisa se impondrá una sanción al que reserve y a sus compañeros que le prohibirán acampar durante un año en el Parque. Una buena medida que sirve que se toma ante la importante demanda de interesados.

Las solicitudes se pueden realizar en el Centro de Visitantes de El Paso o en la dirección de correo electrónico infcalde.cmayot@gobiernodecanarias.org. La tramitación es gratuita, así que nos puede salir más que económico el descubrimiento del parque. En los tiempos que corre nuestro bolsillo lo agradecerá.

A la hora de hablar de su fauna hay que decir que al ser un espacio relativamente joven, el conjunto de animales se encuentra todavía en una fase de desarrollo, donde lo que más abundan son las aves, reptiles e invertebrados.

Entre las aves hay que destacar la chova piquirroja o graja, que ha desaparecido del resto de Canarias para establecerse por completo y con exclusividad en La Palma. También podemos mencionar otras especies con menor presencia como el gavilán, petirrojo, mirlo, cuervo palmero o herrerillos. Lo que no abundan precisamente son los mamíferos, donde lo más destacado son los murciélagos, entre ellos el argüí, originario del Atlas y que se han visto obligados a controlar su población después de descubrir el daño que causaban a flora autóctona. Otros animales que se dejan ver por este espacio ecológico son las cabras, conejos, la araña lobo y la escolopendra.

gavilanPrecisamente, en cuanto a la vegetación, predominan los bosques de pino canario. Ninguna otra especie es capaz de combatir contra estos árboles, que son capaces de reponerse con inmediatez de un incendio. Algo a lo que no estamos precisamente acostumbrados, ya que lo más normal es que la tierra quede destrozada durante unos cuantos años y se tarden décadas en devolver el anterior paisaje. El pino canario es bastante peculiar, ya que con sus acículas impide el desarrollo de otras especies, así que se puede decir que arrasa con todo. Las abundantes paredes de roca que se encuentran en la Caldera también sirven de alojamiento para muchos vegetales, como los bejeques. En este Parque Nacional se llegan a contabilizar hasta un centenar de especies de plantas, de las cuales tres solo se pueden encontrar aquí. Una de ellas es el Helianthemum cirae, que fue descubierta en 1992.

Sin lugar a dudas este Parque es diferente al resto. Se puede decir que las playas no son la única excusa para acercarse hasta las Islas Canarias.


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