Vía Verde del Urola (Guipúzcoa)

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La Vía Verde del Urola es una de las más atractivas gracias a que su recorrido nos invita a descubrir lugares de gran interés como el santuario de San Ignacio de Loyola, el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia, la garganta del río Urola y grandes siderurgias de aquella época. Este tramo además forma parte de la Red de vías ciclistas de Guipúzcoa, que tiene como principal misión ofrecer una red de infraestructuras adecuada para que los amantes de la bicicleta puedan realizar sus desplazamientos con total comodidad.

Cuenta con un recorrido de 22,5 kilómetros entre Azpeitia y Legazpi, donde se combina el asfalto con la tierra compactada. Durante el trayecto podremos comprobar como se ha logrado conservar gran parte del pasado ferroviario de la zona gracias a los 39 puentes y 19 túneles, a lo que debemos se sumarle las fuentes, bancos y áreas de descanso. Azpeitia, punto de partida de la senda, se encuentra a poco más de cincuenta kilómetros de San Sebastián.

estacion de azpeitaestacion de azpeitaEn este comienzo en Azpeitia hay parada obligatoria para visitar el mencionado Museo Vasco del Ferrocarril, que se asienta sobre la antigua estación de la localidad guipuzcoana. En unos minutos podemos realizar un repaso a toda la historia de este mundillo gracias a las locomotoras de vapor, vagones, trolebuses o tranvías, además de uniformes, relojería y el antiguo taller mecánico de trenes.

La Vía Verde tiene su inicio en la avenida Harzubia de Azpeitia. Llegaremos a ella tras dejar atrás los campos de fútbol y el polideportivo. No tendremos problemas para encontrar la senda, ya que se encuentra perfectamente delimitada para ciclistas, con un carril bici en rojo sobre el asfalto, separadas de una línea blanca de la zona de peatones.

Este paseo es bastante llano y durante todo el recorrido contaremos con la compañía del río Urola. En el primer kilómetro encontramos el Museo del Medio Ambiente, para a continuación enfilar hacia el santuario de Loyola, que se compone de una basílica barroca, la antigua casa-torre de los Loyola  (donde nació San Ignacio) y un convento, entre otras cosas.

santuario de loyolaLa vía verde se abre espacio entre polígonos industriales desembocando a los 4 kilómetros en Azkoitia. La antigua estación de esta localidad ha sido recuperada como biblioteca. El tramo de Azkoitia nos obligará a recorrer una parte de travesía urbana, donde se mantiene la filosofía que caracteriza a los valles del Urola, con caseríos, industria y cierta dosis de historia en el recuerdo. Siguiendo la corriente del río Urola llegaremos a la explanada de Danobat, donde el trazado del tren se ha visto alterado con la construcción de un espacio para peatones y ciclistas. Tras atravesar el polígono industrial de Umansoro retoma su recorrido llano y asfaltado entre una hilera de árboles.

cupula yololaSobre una laderas muy empinadas transcurre a continuación la marcha, que se adentra entre montañas donde de manera paralela discurren el río y la carretera. Dicen que los ingenieros que realizaron en su momento la citada obra tuvieron que esforzarse mucho para garantizar el paso del tren por esta zona tan empinada.

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El verde domina el paisaje gracias a los castaños, fresnos, robles, pinares o avellanos, pero en otoño el verdor de la naturaleza tiene que compartir protagonismo con los tonos ocres. Antes de llegar al décimo kilómetro la ruta se olvida del río y transcurre básicamente por viaductos y túneles subterráneos, marcados por la humedad de las goteras.

Rio-UrolaPara llegar a la estación de Aizpurutxo, en el kilómetro 11, tendremos que atravesar antes 9 puentes y otros tantos túneles. Será a partir de aquí cuando dejaremos de ir y venir por las distintas orillas del río para seguir rumbo por el lado izquierdo de la ladera. El camino empieza a perder rectitud para ajustarse a los continuos contoneos de los montes de alrededor. Una vez atravesado el último túnel de la Vía Verde, en torno al kilómetro 16, podemos hacer un alto en el camino en el área de descanso de Mesa de Aginaga. La senda cruza el río  y se adentra en la localidad de Urretxu, con un carril asfaltado que circula a la par que el río y la carretera. Iremos a parar en pleno centro urbano de Urretxu para acabar junto a la antigua estación de Zumárraga, cuyo edificación es especial al imitar la forma del caserío vasco.

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El final de esta Vía Verde nos ofrece muchas alternativas para conocer. En Zumárraga si nos desviamos podemos descubrir la ermita de La Antigua, un monumento único que cuenta con una cubierta de madera de roble.

ermitaLa citada senda del Urola prolonga su trazado sobre el antiguo recorrido que cubría el tren de Patricio Echeverría, clave en la historia siderometalúrgica de la provincia.  La intención es que la vía se alargue hasta Legazpi, según planea la Diputación. En este municipio se encuentra expuesto el trabajo del escultor Eduardo Chillida en el museo Chillida Lantoki. El recorrido acaba rodeado por un paisaje industrial que nos remonta a sus orígenes.

chillida


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