Parque Nacional de Cabañeros

zorro

Entre las provincias de Ciudad Real y Toledo encontramos el Parque Nacional de Cabañeros, una joya de la naturaleza que consigue gracias a su peculiar geología y a la gran diversidad de especies colocarse entre los parajes más importantes de la Península Ibérica. Recibe su nombre de las chozas que empleaban en su día los pastores durante su estancia en el campo. Tenían forma cónica y se techaban con vegetación. La agricultura, el pastoreo y el carbón eran las principales actividades económicas de la zona, además de la extracción del corcho o la apicultura, pero ni esto ni su vegetación fue lo que le hizo saltar a la fama realmente. En 1983 se conoció que este espacio iba a dedicarse a campo de tiro del ejército. Solo la lucha de vecinos, grupos políticos y ecologistas consiguió echar para atrás esta decisión. Cinco años más tarde consiguió que lo declarasen Parque Natural, ampliándose posteriormente a Parque Nacional.

Ya la localizamos en el mapa anteriormente, pero siendo más exacto podemos decir que se encuentra entre las sierras de Rocigalgo y el Chorrito, al norte, y de la sierra de Miraflores al sur. Dos afluentes del río Guadiana, como el Estena y el Bullaque, son las corrientes más importantes que encontramos en Cabañeros.

paisaje daimielComparte el honor con las Tablas de Daimiel de ser los Parques Nacionales de Castilla La Mancha. Su reconocimiento como tal se hizo esperar hasta 1995, cuando se buscaba entre otras cosas:

  •  Proteger la integridad de sus ecosistemas, convirtiéndolo en un referente del bosque mediterráneo.
  •  Conservar y recuperar el hábitat y las especies que lo forman.
  •  Facilitar su disfrute y conocimiento a los ciudadanos.
  •  Promover el desarrollo social, económico y cultural de los vecinos de la comarca.

Y es que cuando cuentas con un Parque Nacional en tu entorno, todo deben de ser ventajas. El grado de implicación de las autoridades es mayor y el cuidado de la zona, en teoría, se suele vigilar mucho más. Dentro de este Parque se encuentran hasta 15 pueblos de Ciudad Real y Toledo: Fontanarejo, Horcajo de los Montes, Alcoba de los Montes, Retuerta del Bullaque, Navas de Estena, Navalpino, Arroba de los Montes, Puebla de Don Rodrigo, Luciana, Anchuras, El Robledo, Santa Quitería, Pueblonuevo del Bullaque, Hontanar y Navalucillos.

toledo

El clima que podemos encontrar en estos montes de Toledo es mediterráneo templado. Algo que personalmente sorprende si tenemos en cuenta su ubicación, aunque hay que decir que sus características orográficas y geológicas permiten una variedad de microclimas que van desde los bosques Atlánticos (más común en zonas húmedas) hasta los encinares, bohonales y vegetación Exclerofila y Xerofila, más adaptada a condiciones adversas. Pero si hablamos de vegetación debemos de destacar por encima de todo los bosques de alcornoques y encinas y otras especies de plantas y arbustos como la Peonia, el Acebuche o el Madroño.

En cuanto a la fauna, sus mayores referentes son los ciervos, el gamo y los corzos. El primero protagoniza uno de los momentos más espectaculares del Parque con la berrea, periodo de apareamiento de los venados, donde son audibles los bramidos de los machos y sus enfrentamientos con otros machos con las cornamentas en una clara disputa por las hembras. Suele producirse entre los meses de septiembre y octubre. Al contrario de lo que se pudiese pensar, la observación de los ciervos es sencilla, sobre todo en invierno, ya que durante la primavera al perder sus cuernos, los machos se muestran más esquivos y buscan ocultarse en el monte, mientras que las hembras se encuentran en fase de gestación.

YYoung buck deerOtros mamíferos que se dejan ver por la zona son los jabalíes, sobre todo en el interior del Parque, la liebre, el conejo, el zorro, la gineta, el gato montés, el meloncillo o el lince ibérico.

Lince ibéricoEn el capítulo de aves, podemos destacar su gran diversidad de especies, con casi 200. Un 3% de ellas están en peligro de extinción. Hay que decir que este espacio natural es un sitio propicio para que los ornitólogos disfruten de su pasión. Pueden encontrar rapaces como el águila imperial, águila real, águila culebrera, el alimoche, el buitre leonado o el buitre negro, entre otras. Como curiosidad, podemos quedarnos con esta última especie, que cuenta con una de las colonias más grande de todo el mundo, junto con el parque nacional de Monfragüe. Pero lo que más llama la atención es que anidan sobre encinas y alcornoques, pudiendo pesar estos nidos más de una tonelada. ¡Que alguien nos lo explique, por favor! ¿Cómo es posible que soporte un árbol tanto peso?

Ya en zonas más abiertas se dan cita otras aves como el aguilucho cenizo, la collalba rubia, el triguero, la carraca, el acentor común, el gavilán, el búho real, el carabo o el azor. La lista es muy amplia.

aguila realaguila real

A la hora de hablar de anfibios y reptiles hay que mencionar entre otras especies, que no son pocas, la salamandra, el tritón ibérico, el sapo partero ibérico, sapo corredor, la ranita de San Antonio, la rana común, el galápago europeo, el galápago leproso, la culebra viperina, el eslizón ibérico y en menor medida el lagarto verdinegro.

Dejamos por un rato la tierra para centrarnos en los habitantes de sus arroyos y ríos. No es que abunde por su agua, como otras parques naturales, pero entre las especies que se dan cita destacamos el Barbo cabecicorto, el cachuelo, el lucio, pez sol, la colmilleja, el jarabugo o el calandino. Muchas de ellas pueden resultar extrañas si no estamos muy metidos en el tema.

De los paisajes de este espacio natural debemos de valorar sus formaciones montañosas, consideradas las más antiguas de la Península Ibérica y que crean un paisaje espectacular por el efecto de la erosión.

via verde cabaqñerosLas cabañas empleadas por los pastores dan el nombre a este Parque. Eran construcciones muy peculiares, que se construían con palos de fresno o chaparro y que para impedir el paso de la lluvia y el frío se tapaban con juncos y jaras. Se hacían varias en grupos de unos 15, siendo posible en la actualidad conocer una recreación de estas cabañas en el Museo etnográfico de Alcoba y en el Centro de visitantes de casa palillos. La agricultura y la ganadería han marcado el desarrollo de este parque donde destaca su producción de miel, corcho y carbón.

En el caso de la miel, desde hace muchos siglos se ha explotado para la apicultura flores como el brezo, el romero y la jara., utilizando por aquellos colmenas de corcho, que en la actualidad se encuentran en desuso. La miel se suele extraer en septiembre, mediante el clásico procedimiento de humear el interior de la colmena para sacar de dentro a las abejas.

abejaOtra actividad muy frecuente y que aún dura es la extracción de corcho, muy empleado como sistema de aislamiento o como tapón para las botellas. Se suele conseguir sobre todo del alcornoque cada diez años. Para ello es preciso que el tronco del árbol tenga un diámetro de al menos 60 centímetros. Si pretendemos conocer algo más de estos oficios tradicionales tenemos la ocasión de descubrir sus utensilios y recreaciones en los Centros Etnográficos de Alcoba, Horcajo de los montes y Retuerta del Bullaque.

Las visitas son bastante complejas ante las importantes dimensiones del parque, ya que alcanza las 45.000 hectáreas. La mejor opción para conocerlo a fondo es con las rutas en vehículos todoterrenos, tanto por dentro como por el exterior. Se hacen previa reserva y se siguen itinerarios por zonas restringidas. Existen cuatro puntos de salida a bordo de estos 4×4, donde el conductor nos hará además de guía: Horcajo de los Monets, Ruta Alcoba de los Montes, Centro de visitantes de Casa Palillos y Retuerta de Bullaque.

gguadianaLos más atrevidos y amantes de la naturaleza pueden hacerlo a través de las rutas senderistas. Se hacen de manera autónoma, pero sin problemas para guiarse, ya que los caminos se encuentran debidamente señalizados. No obstante, si queremos conocer a fondo los entresijos del Parque de Cabañeros recomiendan contar con un guía, previa reserva. Dispone de varias zonas para recorrer a pie.

Para no perderse nada y conservar lo mejor posible este espacio protegido, desde el propio Parque Nacional hacen las siguientes recomendaciones:

  • Realizar la visita a primera hora del día, cuando se ponga el sol, o a última hora.
  • Llevar prismáticos para no perderse detalle de la fauna y aves.
  • Para valorar en su justa medida todo lo que nos ofrece este espacio natural es mejor recurrir a las visitas guiadas que ofrecen.
  • En invierno hay que llevar ropa de abrigo y en verano se aconseja evitar las horas centrales del día. Además es bueno llevar agua y una gorra para no sufrir los efectos del calor.
  • Durante el verano es común la presencia de muchos insectos. Para los que somos de ciudad resultan más incómodos que los propios animales. Recomiendan llevar un ahuyentador.
  • El silencio es vital para disfrutar en todo su esplendor las maravillas del Parque. Sabemos que es difícil para muchos, que no se callan ni debajo del agua, pero la visita no se hace todos los días y se hace mejor si se escucha los sonidos que nos proporciona la naturaleza.
  • Evitar siempre fumar y hacer fuegos. Muchos incendios se producen por despistes de colillas o barbacoas mal apagadas.
  • Las basuras deben depositarse en las papeleras y si no encontramos ninguna, guardamos los residuos en una bolsa y la metemos en la mochila mientras no encontremos una papelera.

Aunque parezcan obviedades estas recomendaciones no son respetadas por todo el mundo. Cuando vamos a la naturaleza nos olvidamos de que estamos ante paisajes únicos y cada vez más escasos por la presencia del hombre, que solo provocan su alteración.


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