Vía Verde de la Jara, Toledo

Vía Verde de la Jara 2

La Vía Verde de la Jara comienza junto al andén de la estación de Renfe de Calera y Chozas. Lo hace sobre una altitud de 380 metros. Tomaremos rumbo al sur, casi en paralelo a las vías del tren. A continuación tendremos que cruzar la carretera, que cuenta con buena señalización y que supone la única intersección de todo nuestro recorrido. Algo que agradeceremos si estamos disfrutando de una jornada de relax y pretendemos despreocuparnos de los vehículos.

toledoTras casi diez kilómetros y después de superar una larga recta llegamos al apeadero de Silos, que nos invitará a penetrar por la finca El Arco, que rodea el Tajo y que nos permite adentrarnos en un denso bosque, muy cuidado por su pasado como coto de caza. Será un escaparate a la naturaleza, ya que lo más seguro es que a nuestro paso nos encontremos rapaces, conejos o liebres, que a más de uno sorprenderá. La gente de ciudad no está acostumbrada a contar con estos compañeros de caminata, pero es lo que tiene la naturaleza. También en esta zona son comunes los ciervos, aunque al contrario de las otras especies intentan alejarse de las zonas frecuentadas por humanos, por lo que no los encontraremos.

En el décimo kilómetro, tendremos parada obligatoria, ya que tras unas higueras se encuentra la Fuente de la Garrapata, la única que encontraremos en toda la Vía Verde, lo que es un problema si optamos por realizar muchos kilómetros de la senda y nos quedamos sin avituallamiento. Así que lo mejor será llenar bien la botella.

Vía Verde de la Jara 1A continuación, dos túneles nos conducirán a uno de los puntos más atractivos del itinerario. Entre las laderas de este valle se esconde el embalse de Azután al que llegaremos tras superar un acueducto que cruza el río Tajo. Se emprende un ascenso hacia Aldeanuela de Barbarroya, donde nos recomiendan cargarnos de aprovisionamientos, ya que es el primer y último pueblo que encontraremos en toda la vía. Mientras tanto, las aguas del Tajo van alejándose entre el valle.

Seguimos nuestro camino hacia el sur donde las largas rectas de la senda van acompañadas de la belleza del paisaje, sin descuidar tampoco las obras de ingeniería que nos dejó el antiguo ferrocarril, entre ellas el Viaducto del Riscal del Cuervo, que permite continuar el recorrido salvando un profundo barranco.

El Apeadero de Pilas marcará casi el comienzo de la segunda parte de la Vía Verde, donde hay que destacar la numerosa presencia de túneles, en concreto 15, más otros cuatro grandes viaductos. En el kilómetro 29 llegamos a la estación de Nava-Fuentes, que no daba precisamente un buen servicio a los vecinos de estos municipios, que se encuentran a algo más de 3 kilómetros.

Vía Verde de la JaraA medida que ampliamos nuestro recorrido el olor de los jarales se impregna en el ambiente. Hasta que llegamos a la estación de Campillo-Sevilleja. Precisamente en Sevilleja de la Jara está uno de los principales centros de recuperación del águila imperial. Continuamos nuestro trayecto dejando atrás el embalse de San Vicente y en nuestra marcha lo siguiente que encontraremos será el apeadero de La Cervilla, en el kilómetro 44. Si nos detenemos, podemos contemplar la crestería de los riscos de Gredos y a lo lejos la Sierra de Altamira, que se encarga de señalizar el final de la senda.

Vía Verde de la Jara, GredoUna granja con ganado, situada en la antigua Estación de Santa Quitería, será la encargada de poner el punto y final a la Vía Verde de la Jara. Las viviendas de los ferroviarios y el edificio de viajeros han dado paso a establos donde se congregan ovejas y toneladas de paja.

Durante la senda hemos combinado el firme de asfalto con la zahorra compactada, por lo que son superficies ideales para todo tipo de usuarios, ya sean discapacitados, ciclistas o caminantes. Como siempre, intentamos ofreceros una explicación detallada del origen de esta línea ferroviaria, que como la gran mayoría surgió durante la época del general Primo de Rivera. Las intenciones de aquel gobierno, por entonces mediados de los años 20, pasaban por crear un gran red ferroviaria que permitiese que gran parte del país estuviese conectada por tren. Hay que decir que esta línea surgió del enlace entre Talavera de la Reina (Toledo) y Villanueva de la Serena (Badajoz), que unía los valles del Tajo y del Guadiana. Auténticas tropas de obreros y vecinos de la zona se ocuparon de excavar los montes y levantar los maravillosos acueductos que salvaban los ríos. Pero nuevamente la Guerra Civil, la despoblación rural y el boom automovilístico la condenaron al fracaso. Los trabajos de construcción quedaron en un estado de abandono pese a tener casi todo acabado, solo pendientes de recibir señales y vías. En aquellos años también se derrochaba el dinero en obras que no llevaban a ninguna parte. Ahora nos queda el consuelo de aprovecharlas como vías de esparcimiento entre la naturaleza.


Comentarios

Vía Verde de la Jara, Toledo — 2 comentarios

  1. Hola amigos, somos un grupo de aficionados a la bici de Madrid, y queremos hacer la vía verde de la Jara, saliendo desde Caleras y Chozas, pero tenemos varias dudas la ruta termina en la estación de Santa Quiteria, ¿ es posible llegar a Minas de Santa Quiteria pueblo por la vía verde? o si existe algún camino señalizado, o si puede una furgoneta llegar a la estación de Santa Quiteria.
    Un saludo.

    • Hola Francisco, te comento…la ruta no llega hasta Minas de Santa Quiteria pero si teneis la posibilidad de llegar. Te explico: según acaba la ruta te encuentras un aparcamiento y si seguís recto el camino se bifurca…teneis que tomar el camino de la izquierda hasta llegar a la carretera N-502. Una vez hayais llegado a la N-502 vais a la derecha y en el primer camino que os encontreis a mano izquierda salis de la N-502. Si seguis recto sin desviaros, el camino acaba en Minas de Santa Quiteria. Espero que os sirva de ayuda la información que os facilito. Disfrutad de la Vía!!

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