1.Vía Verde del Bidasoa (Navarra y Guipúzcoa)

rio via

La esencia de los pueblos vascos, acompañados de densos bosques y todo ello acompañado por el río Bidasoa. Todo esto, que no es poco, es lo que nos ofrece la Vía Verde del Bidasoa, que une los 39 kilómetros que distan entre la localidad Navarra de Legasa y Behovia (Guipúzcoa), casi en la frontera con Francia.

via-verde-bidasoa

El comienzo de esta ruta se encuentra en la plaza del pueblo de Legasa, por lo que no tendremos problemas para encontrarla. Pasamos por una zona industrial hasta encontrarnos con el Bidasoa. En este primer tramo una densa masa vegetal nos adentra en un mundo de natural muy típico de esta zona. Llegamos hasta la localidad de Doneztebe, retomando la Vía Verde en la margen izquierda del río, en el tramo donde recibe el agua del afluente Ezcurra. Entramos en una zona donde hay que circular con precaución, donde está permitido el tránsito de ganado y vehículos que se desvían a las fincas de alrededor.

Legasa-plaza-del-puebloRebasados tres túneles de escasas dimensiones se alcanza la localidad de Sunbilla, que tiene el privilegio de dividirse en dos por el paso del río Bidasoa. Pasado este punto y a medida que dejamos este pueblo atrás el firme pasa a ser de tierra, lo que no impide que transitemos con total normalidad. Lo malo será cuando tengamos que pasar por un túnel de algo más de 200 metros que carece de iluminación. Algo que realmente no se entiende, porque muchos de los usuarios de estas sendas no tienen porque emplear linternas para circular. La visibilidad es más bien escasa.

tuneles del bidasoa

Al contrario que otras muchas sendas, realizamos el trayecto rodeados de naturaleza, sin que nuestro paseo se vea alterado por desviaciones ni por ningún zona urbana. Obviamente, en una vía verde de tanta longitud no estamos a salvo de modificaciones del trazado del antiguo ferrocarril. El nuevo trazado de la carretera nacional 121A tiene la culpa. En muchos casos tampoco se respetan las estaciones, como es el caso de Lesaka, donde su lugar es ocupado por una gasolinera y un aparcamiento. Habrá que superar otro cruce para alcanzar el tramo de vía asfaltada. Superado un túnel de 120 metros encontramos algo que nos llama poderosamente la atención, un búnker con acceso desde la propia vía que servía para controlar las orillas del Bidasoa.

rio Bidasoa En el kilómetro 24,3 alcanzamos Bera de Bidasoa, que captará nuestra atención gracias los mazos de flores que decoran ventanas y terrazas. No olvidemos que esta villa es la cuna de los Baroja. Después de tres kilómetros entramos en un cuadro protagonizado por extensos bosques, con interminables laderas de pinos, robles y avellanos. Como suele pasar en todo paisaje arbóreo, el paso de las estaciones va pintando un cuadro diferente, que pasa del verde de la primavera al ocre otoñal. Estamos ante un camino de dimensiones reducidas y que obligó en su momento a la construcción de varios túneles, en total cinco, con uno que cuenta con una apertura lateral con miras al Bidasoa.

El tramo guipuzcoano da comienzo en Endarlatza, que supone el kilometro 31,3, donde lo más llamativo son un par de caseríos, como se denominan en Euskadi, que marcan la frontera con Navarra. Gran parte del origen ferroviario se estableció en esta localidad guipuzcoana, ya que fue aquí donde las compañías mineras inglesas establecieron su centro de operaciones por las facilidades de carga y manipulación del mineral. Endarlatza fue también un punto estratégico donde se estableció un torreón defensivo. La entrada a Guipúzcoa nos abre también las puertas a las cumbres rocosas del Parque Natural Aiako Harria (Peñas de Aya). El trazado del ferrocarril ha dado paso a la carretera originado un recorrido alternativo muy cerca del río.

parque natural Rodeados de montaña nos iremos alejando del Bidasoa para adentrarnos por una extensa pradera. El siguiente paso en nuestra ruta lo encontramos en el apeadero de San Miguel, que no es más que un inmueble en estado de abandono y con una amplia explanada. Un paseo por esta vía verde es también una buena ocasión para adentrarse un poco más en la historia de este país, ya que unos metros más adelante alcanzamos el fuerte de Pagogaña, que fue una línea defensiva construida tras la última guerra carlista en el siglo XIX.

el fuerte de PagogañaUnas barreras frenarán el paso de los vehículos de motor y nos devolverán a la tranquilidad de la vía verde. En el kilómetro 34 tenemos la ocasión de tomarnos un respiro en una zona de descanso.

Las montañas vuelven a desaparecer para dar paso a extensas praderas ocupadas por las explotaciones agrarias de Lastaola. Los prados se encargan de separar la senda y el recorrido del río. No debemos de perder de vista, sin embargo, la barrera montañosa que nos depara el lado francés a nuestro paso por esta zona

Antes de llegar al punto kilométrico 40 seremos testigos de cómo las construcciones y la presencia humana ha acabado con el último tramo del tren del Bidasoa. No existe la posibilidad de recorrer el trazado original, planteándose como alternativa un ruta que rodea el Centro de Transportes de Irún, pero para hacer más vistoso nuestro paso las naves y actividades de las empresas quedan ocultas bajo una mancha vegetal.

La senda nos llevará hasta el puente de Pausu, que permite conectar con Francia. Aquí se podría poner punto y final a la vía, pero el carril bici se alarga un poco más. La Vía Verde concluye en la isla de los Faisanes, que tiene como peculiaridad su titularidad, ya que seis meses pertenece a España y otros seis a Francia.

isla de los FaisanesPor desgracia los restos del ferrocarril entre Behovia y el enlace con el ferrocarril del Norte ya no existen. Tampoco las estaciones de Irún y Arteaga, creada especialmente para la descarga de mineral. Hay que decir que en la frontera se pone fin al rastro del antiguo tren minero, pero se puede continuar la senda por el Camino de la Bahía, que nos llevará por las localidades de Hendaya y Hondarribia, también conocida como Fuenterrabia. Este último municipio presume de contar con un casco antiguo espectacular y una dura rampa que nos lleva hasta Jaizkibel, desde donde se puede presenciar con exactitud la desembocadura del Bidasoa.

camino-de-la-bahia_hendayaLa vía originaria de esta vía verde fue clausurada en 1956 tras prestar servicio a la minería de la zona.


Comentarios

1.Vía Verde del Bidasoa (Navarra y Guipúzcoa) — 1 comentario

  1. Buenas tardes,
    me parece un blog fenomenal y un gran trabajo el que lleva detrás. Por otro lado, veo que has puesto en esta entrada una foto mía. No teniendo el blog ningún afán económico no tengo problema alguno en dejártela pero, al igual que colocas el copyright en las tuyas, creo que pedir permiso y mencionar el autor hubiera sido lo más consecuente. Sin más.
    Un saludo, Sergio Fanjul.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *